Cuando un inquilino deja de pagar el alquiler, el propietario puede preguntarse si puede reclamar la deuda al avalista o fiador que firmó el contrato. La respuesta depende de cómo esté redactada la garantía, de si el avalista responde de forma solidaria, de si se ha renunciado al beneficio de excusión y de qué cantidades cubre realmente el aval.
No todos los avales funcionan igual. En algunos contratos el avalista responde de forma limitada, en otros puede responder de manera solidaria junto al inquilino, y en otros la garantía puede estar mal redactada o no cubrir prórrogas, suministros, daños o cantidades posteriores.
En esta guía explicamos cuándo puede reclamarse la renta de alquiler a un avalista, qué debe revisar el propietario antes de demandar, qué documentación necesita y qué errores conviene evitar.
¿Se puede reclamar el alquiler al avalista?
Sí, puede ser posible si el avalista firmó una garantía válida, la deuda está dentro de lo pactado y la cláusula sigue vigente. Antes de reclamar, el propietario debe revisar si el aval es solidario, si cubre prórrogas, qué cantidades garantiza y si se han renunciado beneficios como excusión, división u orden.
Qué es un avalista en un contrato de alquiler
El avalista o fiador es la persona que garantiza el cumplimiento de determinadas obligaciones del inquilino frente al propietario.
En un contrato de alquiler, su función habitual es responder si el inquilino no paga la renta, suministros, gastos pactados u otras cantidades incluidas dentro de la garantía.
La fianza personal se regula en el Código Civil, especialmente en los artículos relativos a la fianza. Por eso, antes de reclamar al avalista, no basta con que aparezca su firma: hay que revisar exactamente qué obligación asumió, durante cuánto tiempo y con qué límites.
Avalista, fiador y aval solidario: diferencias prácticas
Lo importante no es solo el nombre usado en el contrato, sino el alcance real de la garantía firmada.
| Figura | Qué significa | Qué implica para el propietario | Qué revisar |
|---|---|---|---|
| Fiador simple | Garantiza la deuda, pero puede conservar defensas legales si no ha renunciado a ellas. | Puede exigir que primero se reclame al deudor principal si conserva el beneficio de excusión. | Revisar si hay renuncia expresa a beneficios. |
| Fiador solidario | Puede responder junto al inquilino si la solidaridad se pactó correctamente. | Permite una reclamación más directa, siempre que la cláusula sea clara. | Comprobar la palabra “solidario” y el alcance exacto. |
| Avalista con renuncia de beneficios | Ha renunciado a beneficios como excusión, división u orden. | Su posición puede ser más exigente frente a la reclamación del propietario. | Verificar que la renuncia está redactada de forma expresa. |
| Garantía limitada | Cubre solo una cantidad, periodo, anualidad o concepto concreto. | No permite reclamar cualquier deuda de forma automática. | Comprobar límite económico, duración y conceptos cubiertos. |
Antes de reclamar al avalista, hay que leer la cláusula concreta: una palabra mal usada puede cambiar la estrategia de reclamación.
Cuándo puede el propietario reclamar al avalista
El propietario puede valorar la reclamación al avalista cuando exista una deuda del inquilino y el contrato atribuya al avalista responsabilidad sobre esa deuda.
Algunos supuestos habituales son:
- Impago de rentas mensuales.
- Impago de suministros si estaban incluidos en la garantía.
- Gastos repercutibles pactados en el contrato.
- Daños en el inmueble si la garantía los cubre.
- Costas, intereses o penalizaciones si están correctamente pactados y son reclamables.
Antes de reclamar, conviene comprobar si el avalista responde de todas las obligaciones del contrato o solo de algunas cantidades concretas.
Qué revisar antes de reclamar al avalista
Una reclamación al avalista solo será sólida si la garantía cubre la deuda, sigue vigente y está correctamente documentada.
Identificación del avalista
Nombre, DNI/NIE, domicilio, firma y datos necesarios para poder notificar correctamente.
Tipo de garantía
Fiador simple, avalista solidario, garantía limitada o cláusula con renuncia de beneficios.
Renuncia de beneficios
Comprobar si se renunció al beneficio de excusión, división u orden de forma clara.
Importe máximo
Verificar si existe límite económico o si la garantía cubre toda la deuda reclamada.
Duración del aval
Revisar si cubre solo el plazo inicial, prórrogas, renovaciones o hasta la entrega efectiva del inmueble.
Cantidades cubiertas
Rentas, suministros, daños, intereses, costas u otros conceptos solo si están incluidos en la garantía.
¿El avalista responde durante las prórrogas del contrato?
Una de las cuestiones más delicadas es saber si el avalista responde solo durante la duración inicial del contrato o también durante sus prórrogas.
La respuesta dependerá de la redacción de la cláusula. Si el aval se limita a un periodo concreto, puede discutirse si cubre deudas posteriores. Si la cláusula indica claramente que la garantía se extiende a prórrogas, renovaciones o hasta la entrega efectiva de la posesión, la posición del propietario será más sólida.
Por eso, antes de demandar al avalista, hay que revisar si la deuda corresponde al periodo garantizado o a una etapa posterior que quizá no quedó cubierta de forma clara.
Requerimiento previo al inquilino y al avalista
Cuando aparece un impago, suele ser recomendable enviar un requerimiento fehaciente tanto al inquilino como al avalista, especialmente si el propietario quiere dejar constancia de la deuda y preparar una futura reclamación.
El requerimiento debe identificar el contrato de alquiler, el inmueble, las mensualidades o cantidades pendientes, el importe total reclamado, el plazo para pagar y las consecuencias legales si no se atiende la reclamación.
También conviene enviar el requerimiento al domicilio pactado para notificaciones y conservar prueba del envío, recepción o intento de entrega. Si el avalista discute la deuda, esta documentación puede ser importante para acreditar que conocía la reclamación y que se le dio oportunidad de pagar.
Pasos para reclamar la renta al avalista
Antes de demandar, conviene ordenar la reclamación para reducir riesgos de oposición o problemas de notificación.
- 1
Revisar el contrato y la cláusula de aval
Comprobar si el avalista responde de la deuda, si la garantía sigue vigente y qué cantidades cubre.
- 2
Calcular la deuda
Preparar una liquidación clara de rentas, suministros, gastos, intereses o conceptos incluidos en la garantía.
- 3
Requerir al inquilino y al avalista
Enviar una reclamación fehaciente para dejar constancia de la deuda y del plazo para regularizar la situación.
- 4
Valorar MASC o negociación previa
Comprobar si resulta exigible acreditar un medio adecuado de solución de controversias antes de acudir al juzgado.
- 5
Elegir la vía judicial adecuada
Según el caso, puede valorarse desahucio con reclamación de cantidades, juicio verbal o proceso monitorio.
Negociación previa o MASC cuando proceda
Antes de presentar determinadas reclamaciones civiles o mercantiles, puede ser necesario valorar si resulta aplicable el requisito de procedibilidad mediante medios adecuados de solución de controversias.
La Ley Orgánica 1/2025 regula estos medios adecuados de solución de controversias y su posible exigencia antes de acudir al juzgado en asuntos civiles y mercantiles cuando resulte aplicable.
En una reclamación de rentas al inquilino o al avalista, conviene revisar si debe acreditarse un intento previo de negociación, mediación, conciliación, oferta vinculante confidencial u otro medio válido.
No basta con enviar cualquier mensaje informal. Si el requisito resulta exigible, debe documentarse correctamente para evitar problemas de admisión o retrasos.
Reclamar al avalista junto con el inquilino
En muchos casos, el propietario puede valorar reclamar la deuda al inquilino y al avalista dentro de la misma estrategia, siempre que la garantía permita dirigir la reclamación frente al avalista.
Si el inquilino sigue ocupando la vivienda o local y no paga, puede ser conveniente iniciar un desahucio y reclamación de impago, y estudiar si procede reclamar también cantidades frente al avalista.
Si el inquilino ya ha entregado las llaves y solo queda reclamar la deuda, puede valorarse una reclamación de cantidad, un juicio verbal o un proceso monitorio, según la documentación, la cuantía y el alcance del aval.
La clave es preparar bien la demanda y justificar por qué el avalista debe responder de la deuda reclamada.
Proceso monitorio para reclamar rentas al avalista
El proceso monitorio puede ser una vía útil cuando existe una deuda dineraria, vencida, exigible y documentada.
La Ley de Enjuiciamiento Civil regula el proceso monitorio en los artículos 812 y siguientes.
Para reclamar al avalista mediante esta vía, será importante contar con documentos que acrediten el contrato de alquiler, la firma del avalista, la cláusula de garantía, la deuda reclamada, los pagos realizados, las cantidades pendientes y los requerimientos enviados si existen.
Si el avalista se opone, el procedimiento puede continuar por el cauce declarativo que corresponda. Por eso, no conviene iniciar un monitorio si la deuda, la garantía o la vigencia del aval son dudosas.
Puedes ampliar este punto en la guía sobre monitorio o desahucio cuando hay deuda acumulada.
Documentación necesaria para reclamar al avalista
La reclamación será más sólida si la deuda y la responsabilidad del avalista quedan acreditadas con documentos claros.
Contrato de alquiler
Contrato completo, firmado por arrendador, inquilino y avalista si consta en el mismo documento.
Cláusula de aval
Debe verse qué firmó el avalista, qué cantidades cubre, duración y posible solidaridad.
Datos del avalista
DNI/NIE, domicilio, firma y datos útiles para notificación o requerimiento.
Liquidación de deuda
Desglose de rentas, suministros, gastos, intereses o conceptos incluidos en la reclamación.
Extractos y recibos
Pagos recibidos, mensualidades impagadas, facturas y justificantes de suministros si se reclaman.
Comunicaciones previas
Emails, mensajes, burofax, requerimientos o respuestas del inquilino y del avalista.
Errores frecuentes al reclamar a avalistas
Al reclamar al avalista, el propietario debe evitar errores que puedan debilitar su posición.
- No revisar el alcance del aval: puede que no cubra todas las cantidades reclamadas.
- No comprobar la duración de la garantía: especialmente si la deuda corresponde a prórrogas.
- Confundir avalista solidario con fiador simple: no todos responden igual.
- No documentar bien la deuda: una liquidación confusa facilita la oposición.
- No notificar correctamente: el domicilio del avalista es clave para que la reclamación avance.
- Esperar demasiado: cuanto más se acumula la deuda, más difícil puede ser cobrar.
Una reclamación bien preparada puede aumentar las opciones de recuperación y evitar incidencias procesales.
No reclames al avalista sin revisar antes el alcance de la garantía
Antes de reclamar, comprueba si el aval sigue vigente, si cubre prórrogas, si existe límite económico, si el avalista responde de forma solidaria y si la deuda está bien documentada. Reclamar cantidades no cubiertas, notificar mal o confundir fiador simple con avalista solidario puede facilitar la oposición y retrasar el cobro.
Consejos para propietarios antes de aceptar un avalista
La protección empieza antes de firmar el contrato de alquiler. Si el propietario quiere contar con avalista, conviene redactar la garantía con precisión.
- Identifica bien al avalista: nombre, documento, domicilio y datos de contacto.
- Define si responde de forma solidaria: la cláusula debe ser clara.
- Indica qué cantidades cubre: renta, suministros, daños, intereses, costas u otros conceptos.
- Regula la duración: plazo inicial, prórrogas y entrega efectiva del inmueble.
- Incluye renuncias si proceden: siempre con redacción clara y asesoramiento legal.
- Comprueba solvencia: un avalista sin capacidad económica aporta poca protección real.
También puedes leer nuestra guía sobre el aval en un contrato de alquiler y el artículo sobre tipos de aval en un contrato de alquiler.
Conclusión
Reclamar la renta de alquiler a un avalista puede ser posible cuando la garantía está bien redactada, sigue vigente y cubre la deuda reclamada. Sin embargo, no todos los avalistas responden igual ni todas las deudas quedan cubiertas automáticamente.
Antes de reclamar, el propietario debe revisar el contrato, la cláusula de aval, la duración de la garantía, la existencia de solidaridad, las cantidades cubiertas y la documentación disponible.
Si el inquilino no paga y necesitas recuperar la vivienda o local, puedes consultar nuestro servicio de abogados especialistas en desahucios. También puedes leer nuestras guías sobre desahucio por impago de renta, cómo reclamar rentas de alquiler y monitorio o desahucio cuando hay deuda acumulada.
¿Tu inquilino no paga y hay un avalista en el contrato?
Podemos revisar el contrato, la cláusula de aval, la deuda acumulada y la vía más adecuada para reclamar al inquilino, al avalista o a ambos.
Preguntas frecuentes sobre reclamar alquiler a avalistas
Estas son algunas dudas habituales de propietarios que quieren reclamar rentas impagadas cuando el contrato incluye avalista o fiador.
¿Puede el propietario reclamar la renta impagada al avalista?+
Sí, puede ser posible si el avalista firmó una garantía válida y esa garantía cubre la deuda reclamada. Hay que revisar el contrato, la cláusula de aval y el alcance de la responsabilidad asumida.
¿Hay que demandar primero al inquilino antes que al avalista?+
No siempre. Dependerá de si el avalista es fiador simple, si responde de forma solidaria y si ha renunciado a beneficios como excusión, división u orden.
¿El avalista responde durante las prórrogas del contrato?+
Depende de la redacción del aval. Si la cláusula cubre expresamente prórrogas, renovaciones o hasta la entrega efectiva del inmueble, la reclamación será más sólida. Si no lo dice, puede haber discusión.
¿Qué documentos necesito para reclamar al avalista?+
Conviene reunir contrato de alquiler, cláusula de aval, datos del avalista, liquidación de deuda, extractos bancarios, recibos impagados, comunicaciones previas y requerimientos enviados.
¿Puedo reclamar al avalista mediante proceso monitorio?+
Puede valorarse si la deuda es dineraria, vencida, exigible y está bien documentada. Si el avalista se opone o la garantía es discutible, el procedimiento puede continuar por el cauce declarativo que corresponda.


