Recuperar una vivienda alquilada para uso personal es un derecho del propietario, pero no puede hacerse de forma unilateral. La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece condiciones muy concretas para ejercer esta facultad. Te explicamos qué requisitos debes cumplir y cómo hacerlo de forma legal.
¿En qué casos se puede recuperar una vivienda alquilada?
La LAU permite al arrendador recuperar el inmueble antes del vencimiento del contrato si necesita la vivienda para:
Uso propio como residencia habitual.
Residencia habitual de un familiar en primer grado (padres o hijos).
Residencia del cónyuge en caso de separación, divorcio o nulidad matrimonial.
Requisitos legales para recuperar una vivienda alquilada
1. Debe haberse pactado en el contrato
Este derecho solo puede ejercerse si han pasado al menos cinco años desde la firma del contrato (si el arrendador es persona física) o siete años (si es persona jurídica), salvo que se haya incluido expresamente en el contrato la posibilidad de recuperación anticipada por necesidad.
2. Notificación con antelación mínima de dos meses
El propietario debe comunicar al inquilino su intención por escrito con al menos dos meses de antelación a la fecha en la que se necesite la vivienda. Esta comunicación debe indicar:
El motivo de la recuperación.
El familiar beneficiario, si aplica.
La fecha prevista de ocupación.
3. Debe ocuparse en el plazo de tres meses
El arrendador o su familiar debe ocupar la vivienda en un plazo máximo de tres meses desde la salida del inquilino. Si no se cumple este requisito, el arrendatario puede:
Solicitar la restitución de la vivienda.
Reclamar una indemnización equivalente a una anualidad de renta.
¿Qué sucede si el inquilino no quiere abandonar la vivienda?
En ese caso, el arrendador puede interponer una demanda de desahucio por necesidad. Este procedimiento judicial requiere:
Justificar documentalmente la necesidad.
Aportar la notificación previa realizada al arrendatario.
Demostrar que no se dispone de otra vivienda para el mismo fin.
Consejos prácticos para propietarios
Redacta bien el contrato de arrendamiento, incluyendo esta posibilidad expresamente.
Asegúrate de que la necesidad es real y justificada, ya que el mal uso de este derecho puede tener consecuencias legales.
Busca asesoramiento legal antes de iniciar cualquier acción de desalojo.
Conclusión
Recuperar una vivienda alquilada por necesidad es legalmente posible, pero requiere cumplir ciertos requisitos formales. Con una buena planificación y el respaldo jurídico adecuado, puedes ejercer tu derecho de forma eficaz y sin conflictos.


