Cuando un propietario descubre o sospecha que su inquilino está cometiendo actividades ilícitas dentro de su inmueble —como tráfico de drogas, robos, plantaciones ilegales o prostitución—, es lógico querer recuperar la vivienda lo antes posible. Sin embargo, desahuciar a un inquilino por actividades ilícitas requiere cumplir con ciertos requisitos legales y reunir pruebas sólidas para que el proceso sea viable.
¿Qué se considera actividad ilícita en un alquiler?
Se entiende como actividad ilícita cualquier uso de la vivienda contrario a la ley penal o administrativa, entre los que destacan:
Tráfico o almacenamiento de drogas
Prostitución o explotación de personas
Violencia de género o doméstica
Tenencia de armas ilegales
Robos o uso como guarida para actos delictivos
Plantación de marihuana sin licencia
Comercio no autorizado en la vivienda (cuando está prohibido por contrato)
Fundamento legal para el desahucio
El artículo 27 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) permite resolver el contrato de alquiler por “realización en la finca de actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas”. Por tanto, si el inquilino comete una actividad ilícita, el arrendador tiene derecho a instar su desahucio.
Requisitos legales para proceder
1. Existencia de un contrato en vigor
Aunque parezca obvio, debe haber un contrato de arrendamiento válido que pueda resolverse judicialmente.
2. Pruebas claras de la actividad ilegal
No basta con sospechas o rumores. El juez requiere pruebas objetivas como:
Denuncias policiales o intervención de fuerzas de seguridad
Informes de vecinos o comunidad
Actas notariales (en casos de evidencias físicas)
Diligencias judiciales abiertas contra el inquilino
Documentación fotográfica o vídeos (siempre legales)
¿Puedo iniciar el desahucio sin denuncia policial?
Sí, pero será más complicado. Si no existe una denuncia, deberás acreditar con pruebas que el uso de la vivienda vulnera lo establecido en la LAU y el contrato. Aun así, la denuncia y la intervención policial facilitan y aceleran el proceso judicial.
Procedimiento para desahuciar por actividad ilícita
Recopilar pruebas de la actividad sospechosa.
Enviar burofax notificando la resolución del contrato por causa justificada.
Interponer demanda de desahucio por resolución contractual ante el juzgado.
Esperar el juicio y sentencia. Si se acredita la actividad ilícita, el juez ordenará el desalojo.
Ejecución del desahucio, normalmente con asistencia de la Policía Nacional o Guardia Civil.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Puedo cambiar la cerradura si descubro una actividad ilegal?
No. Aunque existan pruebas, no puedes tomarte la justicia por tu mano. Deberás seguir el proceso judicial o incurrirás en allanamiento.
¿Qué pasa si la policía ya ha intervenido la vivienda?
Aprovecha esa intervención para iniciar el desahucio. Solicita copia del atestado o parte de intervención como prueba para tu demanda.
¿Y si el contrato no dice nada sobre actividades ilegales?
La ley prevalece sobre el contrato. El uso ilícito de la vivienda es motivo suficiente para la resolución del arrendamiento aunque no se mencione expresamente.
Conclusión
Ante un inquilino que comete actividades ilícitas, actuar rápido y con respaldo legal es fundamental. No basta con sospechar: necesitas pruebas y seguir el procedimiento establecido por la ley para recuperar tu propiedad sin exponerte a sanciones.


